viernes 13 de noviembre de 2009

Tragaluz


Encefalograma plano. Muerte en vida. Causa : Olvido.
Y resulta que la tormenta de aquel 12 de julio va pasando. Ya no llueve como llovía, pero chispea todavía.
Y todo es debido a que en el tragaluz vuelven a aparecer rayos de sol. Asoman timidos, no calientan, pero reconfortan. No me queman la piel, pero alumbran un presente sin futuro.
Radiaciones solares que van dejando detalles, que por pequeños que sean, le sientan bien a mi parada cardiaca.
Recupero, poco a poco, el pulso. La sangre vuelve a fluir por las venas.
Los rayos de luz depositan su confianza en mí. Y yo, lejos de asustarme ante el peligro de pasión, observo su cotidiano y exhultante descaro con gracia, sorprendiendome un poquito cada dia, por ofrecerme chispazos que en mi memoría estaban arrinconados. Vuelvo a descubrir, y todo sigue igual.
Aprendo, crezco.
El tragaluz y sus rayos me rescatan del encefalograma. Quizá llegue el momento en que me vuelvan a matar a traves del olvido. Ya no me importa. Nunca serán tormenta. Mientras me confien sus preocupaciones o sus hábitos, seguiran siendo claridad para mi tragaluz .

"Dijeron defínete.
Me acompaña el riesgo, la incertidumbre, el saber qué decir, la comodidad, la inseguridad y la no dependencia; no soy independiente; me gusta el viento pero no el aire; la tormenta pero no la lluvia; tener algo y no tener nada; desear pero no querer; me falta valor, pero solo es otra virtud, otra virtud menos quiero decir.
Soy fugaz. No como una estrella, ni como el tiempo, fugaz como un suspiro, una crítica o un lamento; me veo como algo pasajero, nómada, posiblemente nací Tuareg; un asterisco, un empiece de paréntesis; neurótica, obsesiva, pero sutil, muy sutil.
Embeleso, arrebato, congelo y me marcho. No soy constante, ni paciente, ni persuado, ni demuestro, ni induzco, ni fascino, ni encanto, ni machaco.No soy algo diferente, no lo intento, lo aborrezco y me canso" (Marta Rodriguez Alonso)


"Me faltan las palabras pero me sobra tiempo.

Un beso destartalado por la muchedumbre. Un café es una excusa. Una foto también vale. Agg... Demasiado apetecible para tan poca paciencia.

Ira, pereza, gula, envidia, lujuria, soberbia, codicia...Entre humos, eres el octavo capital.
Interpreta, indaga, improvisa, inhala.Expresa, exprime, excusa exhala.Distrae, distingue, disfruta, dispara.

Me sobran las palabras pero me falta tiempo." (Sofia Garcia Castillo)

jueves 29 de octubre de 2009

Puerta


Cerrar puertas, abrir puertas. Nunca abrir sin haber cerrado la anterior. Nunca entreabiertas, nunca forzarlas...

Y gritar. Hasta quedarme sin voz, hasta dejaros sordos. No parar de gritar, hasta que aquel que esta detras de la puerta, parapetado, escondido, se entere que he llegado.

Esas puertas cerradas que esconden lo mas vil de la condición humana. La soberbia, el egocentrismo. Detras de cada puerta, un egoista que sin su cerrojo quedan retratados y desnudos, porque el mundo nos retrata y desviste.

¿De verdad son mejores? No. Mentira. Nunca.

Distintos, otros, no superiores.

Aun no he encontrado un ser vivo que no haya terminado siendo un ser muerto. Ni siquiera aquel que haya sido capaz de las hazañas más extraordinarias...

Todos nos refugiamos detrás de nuestra puerta en algun momento del día, de nuestra vida, incapaces de abrirla para airear el interior, con el aire purificador y vital, que ventile el ambiente viciado que nos rodea.

Cada puerta cerrada es un yo contra todos.

Aqui os dejo la mía, abierta, para quien quiera entrar. Si no le gusta lo que ve, que se vaya por donde ha venido.

Que cierre de un portazo.

miércoles 14 de octubre de 2009

Ventana


Asomado a la ventana, planeando una ruta de escape
que ponga tierra de por medio, que me sirva de destape
entre tus fantasmas y yo.
Descubro que los fantasmas, no son tuyos, sino míos,

que se llaman odio y rencor,
y para tenerlos hace falta un alma.
Un alma que los acoja y los espante, que soporte el dolor,
acostumbrada a las cicatrices,
casada con el desamor.
Donde se quedó la tuya, donde has dejado la mía?
La ventana no responde, no hay respuestas en la noche.
Y mis gritos no te llegan, a la cuenta de correo,
y mi voz y tu sonrisa, se habrán ido de paseo...


Mientras la ventana enmudece, ya no sirve de consuelo

lunes 28 de septiembre de 2009

Su nombre


Su nombre se escribe
con la tinta de mis venas
con el sol en declive
con la luna, que harta de estar harta,
esta menos nueva y más llena

Con el salitre de una playa en enero
con el agua de un río enmudecido
con la luz de mi mechero
con el silencio, matando el ruido

con unos ojos color café
con las cejas, las pestañas
con el rimel que las acompaña
con sus manos, con sus pies

con canciones, reflejos, instantes, sueños...
su nombre escribiré.


martes 22 de septiembre de 2009

Jana, o la versión atea del Santo Job


Dicen que un hombre y una mujer no pueden mantener una relación de amistad sin que una de las partes, o ambas, quieran llegar a algo más, transformando asi el sentimiento altruista en egoísmo.

Yo lo he conseguido. Jana es madre, hermana e hija, es compañera y sin embargo, amiga.

Si fuera ciego, sería mi bastón. Si fuera marinero, sería el faro que guía hasta el mejor de los puertos.

Cierto es que tengo la maldita habilidad de saltarme a la torera sus consejos, con el consabido daño que ello me puede ocasionar. No importa. Ella sigue ahí, erre que erre. Cuando tiene que reñir, riñe, cuando tiene que reir, rie. Y sabe que todo esto que estoy escribiendo jamás sería capaz de decirselo con palabras, por que las palabras suelen atragantarse a la altura de mi garganta, sin llegar a salir del todo.

Como también sabe, que no necesito decirselo ni en prosa ni en verso, por que por saber sabe que es lo que siento y lo mucho que la quiero.

Y todo ello sin necesidad de llegar a la quinta pestaña, pues no es eso lo que yo la pido ni lo que necesito.

Gracias a ese Dios en el que ella no cree y yo cada vez tengo mas dudas, Jana esta aquí conmigo y se ha cruzado en mi , por lo general, tortuoso camino.
Ojalá esta frase fuera mia... Si no existieras , habría que inventarte.
Gracias por todo.
P.D. Con esta entrada , he rebasado en apenas 20 dias lo escrito en el resto del año. Esto tambien se lo debo.

miércoles 16 de septiembre de 2009

La leyenda de Hell City


Hell city es una ciudad pequeña, demasiado pequeña. Es un infierno para alguien que quiera llegar lejos. Pero tiene una leyenda.
Esta noche es lluviosa, una lluvia que anuncia el final de un verano distinto, raro, extraño, retorcido, intenso. Un verano en que la leyenda de Hell City se paseó por sus calles, abandonó sus luces, intensificó sus noches...
Iba siempre acompañada , pero no lo necesitaba. Todos la conocían por que pisaba con firmeza, miraba con firmeza, actuaba y hablaba con firmeza.
Mientras estuvo aquí, siempre fue verano, fiesta, risas...
Hoy ha empezado el otoño, ha desaparecido el sol para dejar paso a un día frio y húmedo. Hoy, el día que la persona abandona la ciudad, pero el eco de su presencia aún pululan por los bares y mi brazo.
Llevo la marca de la Leyenda con el orgullo del tatuado. Una marca visible. Aún tengo la duda si fue sin poder evitarlo, o sin querer evitarlo, pero ahí esta.
Y por si fuera poco, antes de marchar deja un pequeño diablillo como un corresponsal de guerra, para que siga teniendo guerra. Un diablo tan insultantemente joven y descarada , sutil y despiadada como ella.

Mierda, yo no debería estar escribiendo esto, pero todavía quedan destellos de su magía y de su inseparable Clyde en los bordes de la Red Square...

Isa, que grande eres!!

miércoles 9 de septiembre de 2009

Sons (canción de cuna para un bichito)


"En el juego de competir,
no es un tu o yo,
es un yo contra ti"

Niña descarada,
gana-cafés
tan joven y tan vieja
recien asomada
mira y se aleja
no le gusta lo que ve.

El truco no esta en los dados,
quizá lo guardes en tus manos,
quizá esté en tu piel.

Te veo luchando sola
contra la humanidad,
pero con tipos de mi vitola,
crees que va a cambiar?

Construyes paraguas con palabras
y cierto aire de ansiedad
pero no hay cosa mas macabra
que la puta realidad.

Ahora crezco del revés,
sin saber lo que me has dado,
sin reconocer lo que me has quitado,
con el alma bajo tus pies.